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La historia del 3D
Inmediatamente después del nacimiento del cine, en diciembre de 1895, ya se empezó a plantear la posibilidad de llevar esta nueva forma de espectáculo más allá y dotarlo de la tercera dimensión que lo hiciera más real.
Ya se sabía que el cerebro creaba la sensación de 3D sumando las dos imágenes recibida, una a través del ojo izquierdo y la otra a través del derecho. Por lo tanto, era necesario crear una solución técnica que permitiera proyectar esas dos imágenes de forma separada para que el cerebro las uniera.
Nacimiento del 3D
A finales de la década de 1890, William Freese-Greene, considerado un pionero del cine, patentó el primer sistema cinematográfico en 3D, pero no tuvo éxito debido a lo complejo del mecanismo.
En 1900, Frederick Eugene Ives patentó una cámara con dos lentes pero tampoco tuvo ninguna repercusión práctica. Lo mismo les sucedió a Edwin S. Porter y William E. Waden que ni siquiera lograron pasar de la fase de ensayo cuando, 15 años más tarde, presentaron al público una separación de las imágenes basada en los colores rojo y verde, donde cada color era “leído” por sólo uno de los ojos, gracias a unas gafas con cristales rojo y verde. No pasaron de la fase de ensayos.
No fue hasta el 27 de septiembre de1922 cuando llegó la primera película en 3D a las salas comerciales de Los Ángeles.
Su título: The Power of Love”. Para lograr el efecto tridimensional, el productor Harry K. Fairall y el cámara Robert F. Elder utilizaron la doble proyección a partir de 2 tiras de película y, de nuevo, separando la imagen mediante los colores rojo y verde. La película no tuvo ningún éxito pero fue el verdadero inicio del interés real por la cinematografía en 3D. Un interés que continuó durante los años 20 y que se vio frenado por la Gran Depresión de finales de la década, de modo que hubo que esperar hasta que, en 1934, mientras la Metro Golden Mayer obtenía algunos éxitos con cortos rodados en 3D, Louis
Lumière presentó el remake tridimensional de su famosa película “Llegada del tren”, rodada con una cámara estereoscópica.
3D por fin en color
Aunque todas las películas en 3D se rodaban en color, el paso a la separación en colores (anaglifo) hacía que los espectadores sólo obtuvieran una imagen en blanco y negro. La llegada de los filtros polarizados patentados por Polaroid supuso un gran cambio, ya que no sólo era posible revelar las películas en color sino que se sustituía el uso de las gafas con cristales de color rojo y verde por otras con filtros polarizados de Polaroid.
Pero estas gafas imponían la necesidad de crear dos imágenes separadas que debían
ser proyectadas sincrónicamente por dos proyectores en una sola pantalla para lograr el efecto adecuado.
En 1937 se proyectó la primera película en 3D en color: “Zum greifen nah”, producida en Alemania, utilizando filtros Polaroid, aunque de forma no oficial. La primera que oficialmente utilizó filtros Polaroid se llamaba “In Tune with Tomorrow” y fue presentada
en la Exposición Mundial celebrada en Nueva York en 1939 y, aunque se proyectó inicialmente en blanco y negro, alcanzó tal éxito que al año iguiente se hizo un remake en color.
3D, el éxito
Como muchos otros avances, el Cine en 3D sufrió el freno que supuso la Segunda Gurra Mundial y no fue hasta principios de los años 50 cuando los estudios cinematográficos y las empresarios de las salas lo quisieron utilizar para intentar contener el avance de su gran competidor: la televisión.
Arch Oboler imtuyó las posibilidades que ofrecía el formato “Natural Vision” que M.L. Gunzberg había intentado vender a varios estudios y lo utilizó para crear el primer largometraje estereoscópico en color, a partir de dos tiras de película y filtros Polaroid: “Bwana Devil”. A pesar de que los críticos no fueron muy benévolos con ella y a que era necesario detener la proyección para solventar las limitaciones del sistema de doble proyección, esta película constituyó el primer gran éxito de taquilla y el inicio del boom del 3D.
Muy pronto, llega también el sonido estéreo al cine en 3D. “House of Wax” es la primera película que lo utiliza y que de verdad llega a una gran mayoría de público. Su actor principal, Vincent Price, no sólo se convertiría en la estrella del cine de terror sino también del Cine en 3D, ya que intervino en muchas películas de este tipo.
3D, el final
A pesar de los éxitos, en 1953 se detiene de nuevo la evolución debido a la
excesiva complejidad de mantener el sistema de dos tiras de película; a que
cualquier fallo en la sincronización daba al traste con la proyección y provocaba
dolores de cabeza y cansancio visual a los espectadores y a que la proyección
en 3D no permitía utilizar la totalidad del aforo de la sala, ya que desde las butacas
laterales se perdía el efeco tridimensional.
Afortunadamente, éxitos como “Kiss me Kate”, la famosa “Creature from the Black
Lagoon” y “Dial M for Morder”, de Alfred Hitchcock, le dieron algo de continuidad,
la llegada del Cinemascope o pantalla ancha, volvió a hacer que el 3D pasara
a segundo plano, aunque consiguió un último éxito con una película de título reivindicativo: “Revenge of the Creature”.
3D, simplificado
Los años sesenta conocieron el estreno ocasional de películas en 3D, pero fue nuevamente Arch Oboler quien se encargaría de su nuevo resurgimiento creando el nuevo sistema Space-Vision 3D que imprimía dos imágenes superpuestas en una sola
tira de película y que permitía utilizar un único proyector equipado con una lente especial. Oboler utilizó este sistema para su largometraje “The Bubble” que, de nuevo, fue maltratado por la crítica y bien recibido por la taquilla, por lo que el Space-Vision
logró introducirse en los estudios de cine, sobre todo en los independientes.
En 1970, la marca Stereo-Vision desarrolló otro sistema, en el que las imágenes eran comprimidas una al lado de la otra sobre una misma tira de película de 35 mm y proyectadas mediante una lente anamórfica a través de filtros Polaroid. Con este sistema se eliminaba el peligro de la desincronización. Con este formato se produjo la comedia de enredo “The Stewardesses”, un éxito económico tan grande para una película en 3D que tuvo que ser reeditada posteriormente en formato 70mm 3D. En los 25 años siguientes,
Stereovision realizó 36 películas en 3D con formato anamórfico y pantalla ancha ó 70mm, aunque casi todas eran de carácter pornográfico, de terror o de una mezcla de ambos.
3D ampliado
En los años ochenta, el formato IMAX supuso un nuevo despegue del cine en 3D, que
hasta1995 presentaba obras de carácter divulgativo. El sistema 3D Stereovision resurgió
brevemente en los años ochenta y algunos jóvenes directores realizaron títulos como ‘Tiburón 3D’, ‘Amityville 3D’ y ‘Viernes13, tercera parte’. Así, desde mediados de los 80 y al margen de una serie de estrenos en formato IMAX, el cine en 3D quedó circunscrito al entorno de ferias y parques temáticos.
3D el despegue
En los inicios del nuevo milenio, el director James Cameron dió nueva vida a este
Sistema con la película ‘Ghosts of the Abyss’, el primer largometraje en editarse en formato 3D-IMAX en 2003. La cinta fue filmada con el sistema ‘Reality camera’, diseñado especialmente para Cameron que utilizaba cámaras de vídeo con formato HDTV en lugar de película. Cuando al año siguiente se presentó ‘Polar Express’ como el primer largometraje de animación en formato 3D-IMAX, su recaudación fue 14 veces superior a la versión en 2D, lo que reavivó nuevamente el interés por el cine en 3D. Las técnicas fueron refinadas y reajustadas y, al mismo tiempo, se mejoraron los contenidos. Actualmente, los que adelantados del cine en 3D son ‘RealD’, un sistema con proyección digital de imágenes circularmente polarizadas donde se utilizan gafas activas, y el sistema ‘Dolby 3D Digital Cinema’, que utiliza un filtro de color de espectro total montado sobre el proyector, permitiendo así la proyección en 3D sobre pantallas blancas clásicas y donde las gafas utilizadas son las llamadas pasivas. Aparte de que se está procediendo a la digitalización de las películas ya existentes, cada vez más estudios están produciendo largometrajes de última generación especialmente concebidos para 3D. En una palabra, parece que el 3D ha logrado conquistar definitivamente su lugar en el mundo del cine.



